La gastronomía no solo evoluciona a través de nuevos sabores, sino también de la capacidad de rescatar tradiciones y convertirlas en experiencias que conecten con las personas. La gastronomía griega es un claro ejemplo, con una tradición profundamente ligada a la hospitalidad y generosidad de compartir alrededor de la mesa. Mantener viva esa esencia y acercarla al público panameño requiere visión y liderazgo como la que representa nuestra Invitada Heidy Muñoz, Gerente General del restaurante Meze, y quien desde su gestión busca conectar la tradición griega con la calidez de Panamá. En esta edición, comparte con The Visitor – El Visitante su visión sobre la gastronomía, la hospitalidad y el valor de crear experiencias que trascienden la mesa.

¿Cómo la comida griega ha venido influenciando la gastronomía panameña en el día a día?
“La gastronomía griega ha ido ganando terreno en Panamá de una manera silenciosa pero constante. Hoy moussaka, souvlaki o tzatziki forman parte del vocabulario gastronómico local.
Esto responde a un cambio en la manera en que los panameños se relacionan con la comida.
La influencia llega también a través de ingredientes como el aceite de oliva, el orégano, el eneldo, el yogurt griego, las legumbres y el queso feta, que ya forman parte de la despensa panameña y aparecen incluso en las cocinas de casa.
Pero considero que la influencia más profunda está en la filosofía. La cocina griega comparte con la panameña la idea de que la comida es un acto social. En ambas culturas, la mesa es un espacio para compartir, reunirse y disfrutar en comunidad. Por eso, la gastronomía griega no se siente ajena, sino complementaria a la identidad culinaria panameña”.
¿Cuáles estrategias pones en acción en Meze para que la comida vaya de la mano con la atención humana y el ambiente? ¿Qué buscas lograr en la experiencia del comensal?
“En Meze creemos que el plato es solo una parte de la experiencia. La cocina, el servicio y el ambiente deben funcionar como un solo gesto de hospitalidad. Por eso, trabajamos en equipo para que cada colaborador entienda que su labor es fundamental para hacer sentir bienvenido y cuidado al comensal.
También cuidamos cada detalle del ambiente para transmitir una sensación de calidez mediterránea, integrada con la identidad panameña. Buscamos que la luz, la música y los espacios inviten a compartir, conversar y disfrutar sin prisa”.

¿Cuáles son los elementos más importantes para que la industria gastronómíca en Panamá siga desarrollándose y finalmente se posicione como un producto turístico de alcance internacional?
“Creo que Panamá tiene todos los ingredientes para convertirse en un destino gastronómico internacional, pero esto requiere una estrategia sostenida y un esfuerzo colectivo. El primer elemento es la formación del talento humano: necesitamos seguir capacitando a chefs, cocineros, personal de servicio y gestores que comprendan tanto la técnica como la hospitalidad.
También debemos aprovechar nuestra diversidad cultural como una fortaleza. Panamá reúne influencias afroantillanas, indígenas, chinas, libanesas, griegas, italianas y, por supuesto, nuestra propia cocina tradicional. Toda esa riqueza puede convertirse en una historia gastronómica que mostrarle al mundo.

Otro punto fundamental es la promoción conjunta entre el sector privado y las instituciones de turismo, mediante campañas, ferias, alianzas y rutas gastronómicas que permitan al visitante descubrir nuestra oferta. A esto se suma la necesidad de mantener estándares consistentes de calidad, servicio, higiene y autenticidad en toda la industria.
Finalmente, considero que la hospitalidad debe ser nuestro gran diferenciador. Panamá tiene naturalmente un carácter cálido y acogedor, y si logramos llevar esa esencia a cada experiencia gastronómica, podemos ofrecerle al visitante algo que va mucho más allá de un buen plato: una experiencia auténtica que quiera recordar y repetir”.
¿Cuáles son los 3 platos más gustados por los comensales en Meze y por qué?
“En Meze hay tres platos que destacan claramente entre los favoritos de nuestros comensales: la moussaka, el pulpo a la parrilla y el baklava.
La moussaka representa muy bien el alma de la cocina griega. Sus capas de berenjena, papa, carne y bechamel gratinada crean una combinación reconfortante que muchos describen como el plato que “sabe a la abuela”.
El pulpo a la parrilla también es uno de los favoritos. Su textura tierna por dentro y ligeramente crocante por fuera, acompañada de aceite de oliva, limón y hierbas mediterráneas, conecta especialmente con el gusto panameño por los productos del mar.
Finalmente, el baklava es uno de los postres más solicitados. Sus capas de masa filo, nueces y pistachos, bañadas en miel y especias, ofrecen un contraste entre lo crujiente y lo dulce que ha conquistado a nuestros comensales”.

Fotos cortesía: Heidy Muñoz – Restaurante Meze









