El sombrero pinta´o es uno de los símbolos culturales más representativos de Panamá, y La Pintada, en la provincia de Coclé, es reconocida como uno de sus principales centros de elaboración. Más que un accesorio, el sombrero pinta´o es una manifestación viva de la herencia indígena y campesina del país, transmitida de generación en generación.

Historia que se Remonta a las Culturas Prehispánicas
El origen del sombrero Pinta’o se remonta a las culturas prehispánicas del área central de Panamá, particularmente a los pueblos indígenas que utilizaban fibras vegetales para protegerse del sol y como elemento distintivo. Con la llegada de los españoles, estas técnicas se fusionaron con nuevas formas y usos, dando lugar al sombrero pinta´o tal como se conoce hoy. En La Pintada, el oficio se consolidó como parte esencial de la vida rural, convirtiéndose con el tiempo en un símbolo nacional, estrechamente vinculado al folclore y a las tradiciones campesinas.

Proceso Artesanal de Gran Habilidad y Conocimientos
La elaboración del sombrero pinta´o es un proceso artesanal minucioso que requiere paciencia, habilidad y profundo conocimiento de los materiales. Se utilizan principalmente fibras de bellota y junco, recolectadas de manera cuidadosa. La bellota se hierve, se seca al sol y se blanquea, mientras que el junco se tiñe con pigmentos naturales obtenidos de plantas y raíces.
El tejido se realiza completamente a mano, comenzando por la plantilla y continuando con la copa y el ala. Los diseños geométricos, conocidos como pintas, tienen significados tradicionales y varían según la complejidad del sombrero. Dependiendo de la finura del tejido, un sombrero puede tardar desde varios días hasta meses en completarse, lo que influye directamente en su valor.

Influencia Cultural que Potencia la Identidad Local
En La Pintada, el sombrero Pinta’o es parte fundamental de la identidad local. Se usa en festividades, danzas típicas, faenas del campo y actos cívicos, igualmente acompaña vestimentas tradicionales como la camisilla y el montuno. Además, representa una fuente importante de ingreso para muchas familias artesanas, especialmente mujeres, que han mantenido viva esta tradición.
Hoy en día, el sombrero Pinta’o trasciende lo local: es un emblema nacional que proyecta la cultura panameña al mundo, reflejando el respeto por la naturaleza, el trabajo manual y la memoria histórica de Panamá.







